El descenso*
El descenso nos llama
como antes nos llamaba el ascenso.
La memoria es una suerte de logro,
una especie de renovación,
casi
un origen: los espacios que abre son lugares nuevos
habitados por hordas
de especies
hasta entonces impensadas;
sus movimientos
se orientan hacia nuevos horizontes
(antes abandonados)
Ninguna derrota
se compone sólo de derrotas:
siempre abre un mundo
antes insospechado.
Un mundo perdido,
inexplorado,
abre paso a nuevos lugares
y no hay blancura (perdida)
tan blanca
como el recuerdo del blanco.
Al caer la tarde
despierta el amor,
aunque sus sombras
- vivas por la terquedad del sol-
cabecean, se duermen
descolgadas del deseo.
Despierta así un amor
sin sombras
todavía torpe
mientras la noche
avanza.
El descenso,
hecho de desesperaciones
inconcluso,
trae otro mundo:
es el reverso
de la desesperación.
Así, lo nunca alcanzado,
aquello negado al amor,
lo perdido
durante la espera,
en el cálculo–
desciende con nosotros
nunca se termina
ni puede quebrarse.
*Traducción de Héctor Lira
The descent
The descent beckons
as the ascent beckoned.
Memory is a kind
of accomplishment,
a sort of renewal
even
an initiation, since the spaces it opens are new places
inhabited by hordes
heretofore unrealized,
of new kinds—
since their movements
are toward new objectives
(even though formerly they were abandoned).
No defeat is made up entirely of defeat—since
the world it opens is always a place
formerly
unsuspected. A
world lost,
a world unsuspected
beckons to new places
and no whiteness (lost) is so white as the memory
of whiteness .
With evening, love wakens
though its shadows
which are alive by reason
of the sun shining—
grow sleepy now and drop away
from desire .
Love without shadows stirs now
beginning to awaken
as night
advances.
The descent
made up of despairs
and without accomplishment
realizes a new awakening:
which is a reversal
of despair.
For what we cannot accomplish, what
is denied to love,
what we have lost in the anticipation—
a descent follows
endless and indestructible .
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